Lo que más valoro es que si no llega a ser por ellos mi boda no se habría parecido en nada a lo que yo quería. Desde el primer momento le pusieron todas las ganas del mundo y me conquistaron por su gran energía.
Fue un día inolvidable, mágico y genial que nosotros jamás hubiéramos podido lograr solos.

Carlos y Adriana,